Pese a que nos prometen la flota de trenes más moderna del continente, la vieja Europa no deja de dar envidia a los usuarios de RENFE. Publica hoy la revista especializada Vía Libre que la SNCB (la RENFE Belga) ha lanzado un plan especializado para luchar contra los retrasos.
Según sus estudios, la mayoría de demoras tienen su origen en problemas técnicos, causados, en su mayoría, por un factor externo. Para paliarlo, se ha decidido agilizar las tareas de mantenimiento, unificando piezas en su material o adoptando medidas especiales los días de frio, en los que se concentran más retrasos.
Por si esto fuera poco, el estudio se ha realizado conjuntamente con Infrabel, el gestor de infraestructuras ferroviarias belga (equivalente a ADIF).
Y es que los ferrocarriles belgas son un referente en toda Europa dada la completa información en tiempo real que ofrecen sus servidores y la atención personalizada al usuario, al que brindan rápidamente alternativas de transporte en caso de incidencia.
Ello nos demuestra que un buen ferrocarril es posible. En Bélgica, el operador público y el gestor de infraestructuras realizan una verdadera tarea colaborativa. Parece que aquí, en cambio, la separación que se ha hecho entre RENFE (el operador) y ADIF (el gestor de infraestructuras) sólo sirve para darse las culpas unos a otros en caso de que algo vaya mal…





